Solidaridad basada en Cadenas Productivas

 

Por E. Mance

Breve Definición

 

Las cadenas de producción son constituidas por todas las etapas necesarias para producir, distribuir y comercializar los bienes o los servicios hasta que ellos alcancen su consumo final. Para algunos, el concepto incluye también una producción de la financiación, desarrollo y los procesos de la publicidad, considerando de que tales costos forman parte del costo final, agregando el valor a ese costo que será recuperado por la venta del producto.

Es decir, una cadena productiva puede ser trazada identificando los artículos diferentes que se han consumido o procesado llevados a cabo para la producción de un bien particular o servicio. Cuando se consideran las cadenas productivas en economías de red, nosotros siempre empezamos por mirar la etapa final y productiva del consumo, para entender las uniones y el flujo de materias implicadas, la información y los valores que circulan por las etapas productivas diferentes en el proceso de reacción. Una reorganización de cadenas productivas se basa en la solidaridad, siguiendo una lógica de la abundancia, aumentando las prestaciones sociales de esfuerzos económicos asi como la preparación del terreno para el consumo secundario dentro de las redes según la distribución de la riqueza.

 

Importancia actual. Principales Controversias.

 

Los sistemas de red de la economía de la base solidaria no siempre consideran el análisis y la reedificación de cadenas productivas como muy importante. Las prácticas del Comercio Justo, en general, no requieren la certificación de suministradores de entrada; es suficiente si el producto emprendido engendra los bienes para ser consumidos respetando los requisitos éticos y ambientales. El intercambio entre redes, igualmente, enfocado en el momento en el que los bienes se cambian, no proporcionan una estrategia completa para la intervención en las cadenas productivas.

Por el contrario, otras redes del complejo que se agrupan bajo el crédito basado en la solidaridad, el consumo, la producción, las organizaciones de comercios y servicios han empezado replicando sus mejores estrategias de la expansión y la consolidación, dándose cuenta de la necesidad de aumentar cadenas productivas desde un enfoque de la solidaridad. Este aumento progresivo sería posible para economías basadas en la solidaridad para gradualmente no llegar a ser el modo hegemónico social de la producción y ser meramente una esfera secundaria, paliativa o complementaria de la actividad económica, destinado sólo para poblaciones pobres o los marginados por fuerzas capitalistas.

 

La idea básica detrás de este aumento deberá reemplazar a los suministradores de entrada que operan según las lógicas del capital, con suministradores que operan según las lógicas de una economía basada en la solidaridad; reemplazar las entradas producidas en una manera no-ecológica con otras desarrolladas de una manera ecológicamente sostenible. Esto sería posible corrigiendo el flujo del valor (ver los FLUJOS ECONOMICOS), autorizando cada vez más la economía basada en la solidaridad y promoviendo un desarrollo socialmente equitativo y ecológicamente sostenible.

 

Para lograr esto, la propuesta no es un esquema centralizado entendido en recoger la participación de todos los miembros que participan por una cadena productiva, entera y particular del producto. La estrategia es más sencilla y más compleja. Trae consigo que los diferentes operarios basados en la solidaridad implicados en la cadena productiva escogan a suministradores basados en la solidaridad, si están disponibles, sobre otros tipos de suministradores, reemplazando las entradas con el objetivo a alcanzar la sostenibilidad ecológica y social. Si esas entradas o los suministradores no existen, las redes locales deben a sí mismo emprender la producción de tales artículos. Cuándo las inversiones requeridas están más allá de las posibilidades de las redes locales, o el nivel del consumo de la red local no es suficiente para proporcionar la viabilidad del nuevo emprendimiento, las redes regionales deben evaluar las mejores opciones, y así deberán estar en enfoques cada vez más horizontales.

 

Al aumentar la solidaridad en cadenas productivas, la organización del consumo final y productivo es fundamental. La actividad de consumo cooperativo y otros grupos organizados de consumidores demuestran que organizándolos, los consumidores son capaces de aumentar su poder adquisitivo y mejorar su calidad de vida, mientras al mismo tiempo si ellos pertenecen a redes basadas en la solidaridad hacen posible comercializar los bienes producidos por empresas basadas en la solidaridad. Así la novedad de este sistema es que se pueden aumentar las cadenas productivas por un enfoque de la solidaridad que empieza desde consumo final y productivo, en la medida en cómo es escogido el suministro emprendido según consideraciones técnicas, ambientales y socials.

 

Esa selección se basa en la noción de que el precio pagado por los consumidores para el producto final no sólo espolea la producción de las empresas que venden el producto final, sino también espolean indirectamente la producción de los diferentes operarios que suministran una entrada incorporada en el producto final consumido o cualquier otro elemento utilizado en el proceso de la producción de bienes o servicios. Así, el consumo del producto final es lo que permite a las compañías cuyos productos son vendidos en el final de la cadena ganar y considerar las ganancias que correspondientes a esa parte del producto consumido. Mientras tanto, como la red basada en la solidaridad aumenta la cadena productiva, creando las empresas del suministro, la ganancia acumulada previamente en esos segmentos de la cadena productiva llega a ser, así, un superávit que vuelve a alimentar la expansión de la red.

De esta manera, una red que organiza las empresas capaces de engendrar una cierta cantidad de superávit puede crecer reinvirtiendo colectivamente tal superávit, atrayendo nuevas empresas y aumentando nuevamente la cadena productiva del producto final asi mismo. Así, vendiendo la misma cantidad del producto final, puede haber un aumento substancial en el número de trabajadores en la red, el número de empresas productivas basadas en la solidaridad, el volumen de ingresos distribuidos en la red como sueldos, el superávit originado en la red y sus ventajas.

 

Con el objetivo de promover la corrección de flujos de valor, asegurando el bienestar de consumidores y aumentando las posibilidades de empresas sostenibles, la propuesta deberá diversificar la oferta final del producto, teniendo en cuenta las empresas de base para ser integradas simultáneamente en varias cadenas productivas basadas en la solidaridad. Como resultado de múltiples conexiones y contactos en el flujo de la red, estas empresas llegan a ser sostenibles recibiendo un volumen significativo de la demanda constante.

 

De esta manera es posible crear las condiciones necesarias para reemplazar progresivamente las relaciones de la acumulación capitalista y para ensanchar las relaciones de la producción y el consumo basadas en la solidaridad, compartiendo el superávit originado, creando nuevos trabajos, aumentando el consumo entre los participantes y desarrollando una gran diversidad de productos y servicios que asegura el bienestar de todos los implicados en el trabajo y el consumo basados en la solidaridad.

 

Referencias

MANCE, Euclides André. "Cadenas Productivas en Economías de Red” (“Cadenas productivas en la Economía de Red”).Revista Candeia, Año I, Nº 1,